Pizzería Capri es uno de esos nombres que forman parte de la memoria gastronómica de la provincia. Con más de seis décadas de historia, su propuesta se mantiene fiel a la esencia que la convirtió en un clásico: pizzas al molde, porciones generosas, sándwiches y una dinámica ágil que la ha transformado en punto de encuentro para generaciones de mendocinos.
Más allá de la nostalgia, Capri sigue siendo una opción elegida por quienes buscan una pizza deliciosa y una experiencia auténticamente local. Su ubicación estratégica en el corazón de la ciudad la convierte en una parada habitual tanto para turistas como para vecinos que vuelven una y otra vez por sus recetas clásicas.
Dato: muchos mendocinos la consideran una institución de la ciudad, y es una de las pizzerías históricas que hay que sí o sí probar al menos una vez.