Un solo actor, Guillermo Troncoso, se convierte en el espejo del pueblo argentino: con capas que mutan en personajes históricos, con la fuerza de la percusión en vivo y canciones que atraviesan el relato como un latido. Este unipersonal propone un viaje poético, político y visceral. Troncoso reconstruye, cuerpo a cuerpo, el nacimiento de una conciencia colectiva, esa chispa que años más tarde encendería el camino hacia la independencia.
Una puesta poderosa, emotiva y contemporánea que devuelve a escena un momento clave de nuestra historia para dialogar con el presente.
