En agosto hay que celebrar al Bonarda, una de las variedades con más identidad de la vitivinicultura argentina. Y qué mejor manera de homenajearla que con un maridaje que invita a salir de lo convencional: diferentes estilos de Bonarda se combinarán con quesos y chocolates con un sutil toque picante para descubrir cómo el contraste de sabores puede dar lugar a armonías sorprendentes. Una experiencia para animarse a explorar nuevas sensaciones.
