La obra está basada en uno de los discos más icónicos del rock mundial. El punto de partida es el universo conceptual del álbum de la aclamada banda británica Pink Floyd.
Ciertamente, la obra construye una mirada contemporánea sobre los vínculos humanos, el aislamiento y la necesidad de volver a conectarse.
También, una profunda reflexión sobre las barreras que construimos a lo largo de la vida.
El espectáculo cuenta con dirección, guion y puesta en escena de Paula Giuffrida, asistencia coreográfica de Bianca Castro, producción de Facundo Gallardo y coproducción de Florencia Finochietto.
Por su parte, los artistas crean un viaje sensorial fusionando danza contemporánea, teatro, proyecciones y una potente propuesta escenográfica.
Mientras tanto, esta versión de The Wall se presenta como una reinterpretación escénica, que transforma cada canción en una escena cargada de significado.
Así, la puesta explora los conflictos internos de un protagonista atravesado por sus propias emociones.
Del mismo modo, invita a pensar sobre aquellos muros que se construyen frente al dolor, el miedo, la pérdida y experiencias que dejan huellas.
