El otro día estaba paseando por todas las plataformas que tengo y me di cuenta de que en Netflix está disponible una película que me fascina: «La Duda» (Doubt, 2008). La historia nos transporta a 1964. Allí, la hermana Aloysius Beauvier (Meryl Streep) comienza a sospechar que el carismático padre Brendan Flynn (Philip Seymour Hoffman) está abusando de un estudiante. A partir de allí, inicia una batalla personal sin pruebas, lo que genera un intenso conflicto entre fe, poder y ambigüedad moral.
Pero La Duda no trata de certezas. Como su nombre lo indica, el film habla de la sospecha, de la calumnia y de la mentira. Es una película que plantea preguntas incómodas y deja muchas más dudas que respuestas en la búsqueda de la verdad.
Un elenco de lujo
Decir que las actuaciones son buenas es quedarse corto. Tenemos a cuatro grandes actores en pantalla: Streep y Hoffman lideran, pero Amy Adams y Viola Davis completan un elenco de lujo. De hecho, los cuatro fueron nominados al Oscar por este trabajo. Uno es mejor que el otro.
La película es una adaptación de la obra de teatro homónima de 2005, ganadora del Pulitzer y del Tony, escrita por John Patrick Shanley, quien se puso tras la cámara para dirigirla.

Una atmósfera que asfixia
Visualmente, la película acompaña la tensión. Filmada en 35mm, la dirección de fotografía de Roger Deakins es sobria pero perturbadora. Usa encuadres cerrados, que nos transmiten el malestar emocional de los personajes junto con sus incertidumbres morales.
La Duda es una obra sobre la imposibilidad de saber la verdad absoluta. Y, a veces, como nos enseña esta historia, eso es lo más perturbador de todo.

Sinopsis completa
En 1964, en una parroquia del Bronx, un apasionado y carismático sacerdote, el padre Flynn, intenta cambiar las rígidas normas del colegio, que durante años han sido celosamente salvaguardadas por la hermana Aloysius Beauvier, una estricta directora que cree firmemente en el poder de la disciplina. Soplan vientos de cambio político; prueba de ello es que el colegio ha aceptado al primer alumno negro, Donald Miller. Pero cuando la hermana James le cuenta inocentemente a la hermana Aloysius que parece que el padre Flynn presta demasiada atención a Donald, la superiora, sin contar con una sola prueba, comienza una cruzada personal para sacar a la luz la verdad y expulsar a Flynn del colegio por abusar del alumno. Esta batalla amenaza con desgarrar la comunidad de manera irreversible.





