Entre plantas, quesos y café, Kai es una joyita oculta dentro de un vivero en la Quinta Sección. El nombre viene del hawaiano (“océano profundo”) y su propuesta también tiene profundidad: es el spin-off cafetero de Despensa Campesina, una fiambrería mendocina con 14 años de historia y más de 60 queserías artesanales de todo el país detrás.
Acá el café es colombiano y de especialidad, y se marida con tostones de masa madre que combinan quesos únicos estacionados en su propia cámara, mermeladas caseras y fiambres de selección. El favorito: rúcula, queso azul, pera y miel. El espacio es chico —35 personas máximo— porque acá se prioriza lo artesanal, lo bien hecho y el trato directo con productores.