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Paradas ruteras Vol. II: dónde frenar y qué pedir para comer y seguir viaje

Sopaipillas recién hechas, café con tortitas, milanesas y sándwiches que resuelven cualquier hambre en pleno viaje rutero. Nueva curaduría gastro.Dónde vale la pena frenar: una curaduría gastro de paradas ruteras

Las paradas ruteras no se agotan; se multiplican cuando se recomiendan de boca en boca. Por eso en esta segunda vuelta sumamos nuevas coordenadas para quienes saben que el viaje se mide en kilómetros y buenos sabores.

En estas rutas, frenar no es perder tiempo. Es parte del ritual. Puede ser un sándwich de vacío a la llama, unas milanesas XXL, un café con tortitas calentitas para el desayuno o unas sopaipillas recién hechas para acompañar el mate de la tarde y así seguir manejando. 

Varias de las nuevas paradas en la ruta llegaron por sugerencia de viajeros y otras, por experiencia propia. Eso sí, lo que tienen en común es que hacen que el camino se disfrute mucho más.

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Gran Mendoza: paradas clásicas y sabores al paso

En los accesos y caminos que conectan la ciudad con los distintos destinos, también hay excusas para frenar. A veces alcanza con un café humeante y algo recién horneado; otras, con una docena de empanadas o un buen sándwich. Estas paradas hacen que el viaje empiece antes de llegar al destino.

Un café y una tortita es una dupla irresistible y más, cuando el panificado está calentito. Un punto obligatorio para frenar el auto y hacer tu pedido es Urban Café, el carrito cafetero ubicado en el Puente Cultura, entre los dos supermercados mayoristas de Godoy Cruz. El café expresso puede ser mediano o en taza grande, lo sirven con un vasito de soda y con el acompañamiento que quieras pero la recomendación son las raspaditas, pinchadas o de hoja que Flor, su dueña, las cocina en el momento y si querés, las puede rellenar con jamón y queso. Está abierto de 7:00 a 12:00 h.

Las empanadas al paso son la mejor opción para cuando estás en viaje, no importa si largo o corto; son prácticas de comer, llenadoras y deliciosas, sobre todo si son las que hace “la Vivi”, en Maipú; de martes a domingo, en su casa (Tropero Sosa 359), vende docenas y docenas en masa hojaldrada. Ella las hace como las hacía su mamá, con cebolla cortada a cuadritos, carne molida intermedia, huevo duro y condimentos. 

En Perdriel, sobre la Ruta 15 Km 24, Frente a Bodegas Norton, varios carteles blancos en la calle llaman la atención con leyendas de jamón casero en pan de campo, viandas, comidas caseras.. Y así uno ya sabe que llegó al Puesto de Jamón crudo del Chipica, detrás de la ciclovía. Mario González y su mujer son los cocineros que proponen comida bien de casa, de olla, como lentejas, osobuco, sin faltar las entradas de fiambres artesanales ni las empanadas, budín de pan para el postre. Y un domingo al mes hacen peña folclórica.

En Luján también se ubica el Parador de Campo, sobre la Ruta 82 km 22.5, Las Compuertas. Son muchos los que llegan en bicicleta, degustan los sándwiches de jamón crudo y queso o una picadita completa y se quedan contemplando la montaña en todo su esplendor. 

Uspallata: pausa de montaña entre sándwiches y café de especialidad

Camino a la cordillera, Uspallata siempre aparece como punto estratégico: se carga combustible, se estiran las piernas y se reorganiza el viaje antes de seguir o simplemente disfrutar del paisaje de alta montaña. 

Cuando uno viaja a Chile, por ejemplo, éste es un punto obligado. Justo en la entrada de la estación YPF, se encuentra Del Campo Sanguchería. Sus sándwich Tambillitos -de mortadela con pistachos con queso danbo y pesto de albahaca-, y el Aconcagua -de jamón crudo, queso tybo, rúcula y pesto- son exquisitos y enormes.

Otra opción para los que adoran hacer turismo local, ir a la montaña y combinar con una parada gastro dulce, una muy buena opción es Forastero Errante (Ruta 7 Km 1147), un café de especialidad en alta montaña que tiene unos alfajores artesanales de otro mundo y un cinnamon roll delicioso con un frosting suave que se funde con el pan brioche calentito y la pasta de canela de relleno.

Valle de Uco: milanesas gigantes, empanadas históricas y sándwiches inolvidables

En Tupungato, sobre la Ruta 89, a unos kilómetros de la Bodega Sophenia, se encuentra el kiosco La Sole o también conocida como “la señora de las milanesas”; las ofrece en sándwich, con salsa casera de tomates y queso rallado. Un stop necesario cuando el hambre ataca.

 Y si hablamos de milanesas en el Valle de Uco, las indiscutidas son las de El Gallego (San Martín 1575, Tunuyán), ese restaurante histórico recomendado por generaciones, donde sirven porciones que no entran en las bandejas. Las milas de carne a caballo, con papas fritas, queso y jamón, a la napo… Cualquier opción o “miti y miti” es un must. El flan casero, es el cierre de oro de la experiencia.

Hablando de comidas que son “una institución”, aparecen las empanadas de Graciela Riera; las filas sobre calle Roca al 68, que doblan hacia La Argentina de Tunuyán, se arman cada fin de semana a la espera de llevarse una docena recién salida del horno. Su versión es simple y deliciosa: picadillo, ají, orégano y sal, sin huevos ni aceitunas, una receta que le funcionó a su mamá y a ella también.

El Rey del Sándwich se asoma en plena Ruta 40, en el helipuerto, entre Tunuyán y Mendoza; el sándwich de vacío es de otra galaxia. Bajo un gazebo y con un chulengo, te preparan el pan francés con la carne que se corta con cuchara y el opcional de tomatitos cortados en cubos, tomate con cebolla y diferentes salsas. Podés comerlo en las diferentes mesitas que tienen disponibles o disfrutarlo mientras el viaje continúa.

Sur provincial: sopaipillas recién hechas y sándwiches con carácter

A los pies del santuario de la Virgen del Valle, en San Rafael, está la proveeduría que ofrece unas sopaipillas caseras que parecen una nube. Se pagan en el local y se retiran en la parte exterior, en el gazebo ubicado al costado de la ruta, donde las cocinan en el momento; cuando están listas te consultan si las querés endulzar con miel o azúcar. Si sos fan de los pastelitos, también tienen y son exquisitos. Es una parada ideal para los que están en los campings aledaños o si vas camino al Cañón del Atuel.

Si sos del team salado y específicamente del jamón crudo, en pleno centro encontrás El Puesto del Jamón, una especie de bar social donde el jamonero Leonardo te atiende con una sonrisa dibujada en su rostro. El sándwich en pan de ciabatta con mortadela, queso azul y miel o el de jamón crudo en pan casero de cúrcuma son los protagonistas de la carta que incluye varias otras opciones más. Para acompañar tenés vinitos, vermú, cervezas y cocteles. Atiende de lunes a lunes, a partir de las 20 h, en Avenida Balloffet 822.

En el Sosneado, hay una parada elegida por motociclistas y viajeros llamada El Parador de la Ruta 40, que queda en Km 3000, Parador El Chacallal; tienen sandwichs de jamon crudo en pan casero que son un manjar, a las fetas cortadas a cuchillo las combinan con aceite de oliva y tomates secos. 

Esta segunda edición de paradas ruteras no busca agotar el mapa, sino seguir ampliándolo con nuevas recomendaciones y hallazgos en el camino. Porque siempre habrá otra sopaipilla recién hecha, otro sándwich generoso o ese café humeante que convierte una pausa breve en uno de los mejores momentos del viaje.

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