Aunque el instinto suele llevarnos hacia los tintos, el otoño es el escenario perfecto para redescubrir vinos blancos. ¿Por qué elegirlos ahora? Porque las temperaturas más frescas nos permiten disfrutar de blancos más complejos, que no necesitan estar helados para brillar, revelando así toda su paleta de aromas y sabores en la copa.
El blanco ideal para el otoño debe alejarse un poco de la frescura punzante y ligera del verano. Buscamos vinos con mayor estructura y volumen en boca, características que muchas veces se logran mediante el trabajo con lías o un sutil paso por madera. La acidez debe seguir presente para aportar nervio, pero equilibrada con texturas más untuosas. En cuanto al perfil aromático, la estación nos invita a dejar atrás los cítricos vibrantes para abrazar notas de frutas blancas maduras, toques melosos, hierbas de montaña y sutiles especias. A continuación, una selección de cinco etiquetas excepcionales para enamorarse de los blancos otoñales.
Lindaflor Chardonnay de Bodega Monteviejo

Para celebrar el Día del Chardonnay este próximo 22 de mayo, nada mejor que descorchar este 100% Chardonnay elaborado en Vista Flores, Tunuyán. Este vino destaca por un perfil expresivo donde conviven notas de frutas blancas y sutiles especias. Su paso por barricas de roble francés y huevos de concreto le otorga una boca untuosa, madura y de largo final, donde la madera se integra a la perfección con la frescura de la montaña.
Estamos ante un blanco que ofrece el cuerpo y la textura necesarios para acompañar las noches cada vez más frescas. En cuanto al maridaje, resulta el compañero perfecto para los sabores terrosos y reconfortantes de la estación. Imagínelo junto a un cremoso risotto de hongos, un pollo relleno con hierbas aromáticas o un salmón al horno con crema.
Sobrenatural Sauvignon Blanc de Bodega Chakana

Desde Agrelo, Luján de Cuyo, proviene este vino orgánico y biodinámico. Este 100% Sauvignon Blanc no es un blanco tradicional, sino un genuino vino de maceración prolongada. Elaborado sin clarificar, sin filtrar y sin sulfitos agregados, su magia ocurre al fermentar con sus pieles durante al menos 30 días en clayvers (pequeños recipientes de cerámica).
Visualmente tiene un color distintivo que lo acerca al mundo de los vinos naranjos. En nariz es intenso, abriendo paso a un cautivante carácter oxidativo y notas cremosas que sorprenden. En boca mucha textura y un final con una acidez importante que equilibra su gran volumen. La recomendación es maridarlo con un buen plato de pasta con salsa de nueces o una ensalada tibia con calabaza asada y queso azul.
Blanco de la Casa de Riccitelli Wines

Matías Riccitelli, conocido por su enfoque rupturista, nos regala un complejo blend compuesto por 40% Sauvignon Blanc, 40% Semillón y 20% Chardonnay. Esta creación une tres zonas (Gualtallary, El Peral y La Carrera) vinificadas con métodos distintos: maceración con pieles en ánforas, huevos de concreto y foudres de roble. Al servirlo, despliega un color amarillo pálido con reflejos verdosos y una nariz con notas de ruda, manzana verde y marcada mineralidad.
Es el blanco definitivo para una noche otoñal fresca, diseñado para acompañar sobremesas largas y conversaciones al calor del hogar. Su perfil levemente herbáceo y su fluidez lo conectan de maravilla con la gastronomía típica de la temporada, formando una pareja inolvidable con unas pastas con langostinos.
Susana Balbo Signature White Blend de Susana Balbo Wines

De la mano de la primera enóloga de Argentina, llega este sofisticado corte de Paraje Altamira, Valle de Uco, compuesto por Torrontés, Semillón y Sauvignon Blanc. En copa despliega una nariz con notas de flores blancas, manzanas verdes y un sutil toque cítrico. En boca deslumbra por su equilibrio: la crianza en barricas de roble francés y huevos de concreto le otorga una textura redonda, untuosa y cremosa.
Para la temporada otoñal, se corona como el blanco más aromático y complejo de esta selección. Resulta el compañero soñado para una trucha fresca a la plancha, conejo, salsas picantes o comida asiática.
Zuccardi Polígonos Semillón de Familia Zuccardi

Proveniente de El Peral, Tupungato, este 100% Semillón es una radiografía de su terruño de altura. Dirigida por Sebastián Zuccardi, la línea Polígonos busca embotellar la identidad pura de cada pueblo. Estamos ante un blanco que en nariz regala sutiles notas de lima, flores blancas y hierba limón. En boca muestra un cuerpo medio a completo, perfil cristalino, una acidez brillante y un final limón-salino.
No es un vino que busque abrumar con una intensidad aromática explosiva, sino que apuesta todo a la textura y al volumen en boca, ofreciendo una estructura impecable. Su cuerpo y frescura lo convierten en una excepcional opción para acompañar un locro, una carbonada o una selección de quesos.





