Con sol o con nubes, siempre hay una buena excusa para salir a tomar un cafecito, probar algo rico y compartir un rato en buena compañía. Y si el plan incluye descubrir un lugar nuevo, mucho mejor.
En distintos puntos del Gran Mendoza, algunas cafeterías abren sus puertas por primera vez, mientras que otras inauguran nuevos espacios. Reunimos seis propuestas para renovar el recorrido cafetero y sumar a la lista de planes pendientes.
1. Bando Café: un desayuno americano en Las Heras
¿Pancakes con syrup o una focaccia rellena? En Bando, la primera decisión es elegir entre dulce y salado, porque las porciones generosas están garantizadas en ambos casos. Esta nueva cafetería de Las Heras se inspira en los clásicos diners estadounidenses, con una propuesta que celebra los desayunos y las meriendas abundantes.
El proyecto nació de la pasión por estas comidas y de las ganas de darles mayor protagonismo en la oferta gastronómica de la zona. La inspiración «yankee» se refleja tanto en la estética del local como en su carta, donde los pancakes y las tostadas francesas ocupan un lugar destacado. Para quienes prefieren lo salado, las focaccias rellenas son una de las opciones más tentadoras.
La propuesta se completa con cafés de autor y distintas preparaciones para acompañar cada elección. La presentación de los platos también tiene un papel importante: en Bando, las porciones abundantes y el cuidado de los detalles conviven con un ambiente relajado e informal.
Encontralo en Julio A. Roca 1751, Las Heras. Abre todos los días, de 9 a 13 y de 17 a 21h.
2. Flora Bakes: una nueva casa para la pastelería y los laminados
Durante casi tres años, el comedor de la casa de sus padres fue también el espacio de trabajo de Florencia, creadora de Flora Bakes. Los hornos y las heladeras familiares convivían con una producción de pastelería que fue creciendo hasta necesitar un lugar propio. Después de otros tres años en su primer local, el proyecto vuelve a mudarse y comienza una nueva etapa en Luján de Cuyo, con más espacio y una propuesta ampliada.
Pero la historia empezó incluso antes, con un emprendimiento de viandas que Florencia llevaba adelante junto a su mamá y su hermana. Con el regreso a la normalidad después de la pandemia, decidió continuar por su cuenta y concentrarse en la pastelería. Así nació Flora Bakes, un proyecto que lleva su nombre y refleja su manera de entender el oficio.

En esta nueva dirección, la carta amplía su variedad de productos de pastelería y masas laminadas, a los que se suma café de especialidad para llevar. Detrás de cada preparación hay una premisa que se mantiene desde los comienzos: trabajar con buenas materias primas y cuidar los procesos de elaboración, para ofrecer la misma calidad a quienes la acompañan desde hace años y a quienes recién descubren sus productos.
La deco es de inspiración francesa pero con un toque más fresco y contemporáneo. Conócelo en Sáenz Peña 1884, Luján de Cuyo. Abre de lunes a sábado, de 8:30 a 13 y de 17 a 21h, y los domingos, de 9 a 13h.
3. Bee Vegan House: merienda vegetal a puertas cerradas
Para conocer Bee Vegan House, primero hay que pasar por su Instagram. Allí se comparte la dirección de esta cafetería de puertas cerradas, que funciona en una casa particular del centro de Mendoza. Al llegar, te recibe un hermoso jardín, una decoración con detalles vintage y una propuesta gastronómica elaborada íntegramente con ingredientes de origen vegetal.
La casa abre habitualmente los sábados por la tarde, aunque los horarios pueden variar según las actividades programadas. El espacio es pequeño y apuesta por un ambiente íntimo y cercano. Además de las meriendas, organiza encuentros, presentaciones de música en vivo y colaboraciones con otros proyectos, por lo que conviene consultar la agenda antes de ir.
La carta ofrece preparaciones artesanales de pastelería, panadería y bollería, con opciones dulces y saladas que cambian según la temporada. Todo se elabora sin recurrir a ingredientes de origen animal, con la intención de mostrar la diversidad de sabores y posibilidades que ofrece la cocina vegetal.
Así, tal como lo expresan sus creadoras, la gastronomía puede ser una manera de promover una relación más consciente con los animales y el ambiente. Esa mirada está presente incluso en el nombre. Bee Vegan juega con la expresión inglesa be vegan («ser vegano») y la palabra bee («abeja»), que remite a la naturaleza y al trabajo colectivo.
Abre habitualmente los sábados de 16:30 a 21:30h. Para conocer la dirección, consultar por reservas y confirmar la programación.
4. Zorvo: cuarenta metros cuadrados para una pausa cafetera
Julián estaba organizando su segunda temporada de trabajo en Ibiza cuando apareció la posibilidad de abrir una cafetería en Godoy Cruz. Lo conversó con Alexis, quien se convertiría en su futuro socio, y los planes cambiaron. Después de pensarlo un tiempo, decidieron apostar por Zorvo Café, un nuevo espacio ubicado en el frente de Espacio Vilkas.

Cada uno llegó con su propia historia. Alexis había desarrollado un emprendimiento dedicado a la compra, el tostado y la venta de café; mientras que Julián venía del mundo del vino y de trabajar como camarero y sommelier en distintos lugares del mundo. Compartían la curiosidad por los sabores y las combinaciones inesperadas, una búsqueda que hoy se refleja en la carta de Zorvo.
El chipá prensado es la especialidad de la casa y se ofrece en dos versiones: jamón y queso, o queso y membrillo. La idea de darle una vuelta a los sabores conocidos también aparece en las tortitas con sal marina y romero y las medialunas bañadas en almíbar infusionado con naranja. La carta se completa con otras opciones dulces, como brownies keto, yogur con granola, barritas de cereal artesanales sin azúcar agregada, florentinos y bocaditos Marroc.
La cercanía con el gimnasio motivó la incorporación de opciones elaboradas con harinas alternativas o con mayor aporte de proteínas. Sin embargo, hay un criterio que atraviesa toda la propuesta: ante todo, la comida tiene que ser rica.
Todo sucede en apenas 40 metros cuadrados, donde conviven una cocina a la vista, el mostrador y algunas mesas. El formato está pensado principalmente para quienes buscan un café de especialidad al paso o para llevar. De ahí también su nombre, Zorvo, un juego con la palabra «sorbo» que remite a esas pequeñas pausas que hacemos antes de seguir.
Está en Echeverría 1434, barrio Bombal, Godoy Cruz. Abre de lunes a viernes, de 8:30 a 13:30 y de 15 a 20:30h, y los sábados, de 10 a 15h.
5. Chiamo: una nueva parada para explorar el mundo del café
Para los fanáticos del café, hay una nueva dirección para agendar: Chiamo acaba de inaugurar su tercer local, a pocas cuadras del primero. La cafetería se distingue por trabajar con monodosis de distintos orígenes y variedades de café, porciones individuales que permiten preparar cada taza con precisión y explorar diferentes perfiles de sabor.
Entre las recomendaciones de la casa se encuentra el Gesha de Caldas, Colombia, un café de proceso natural con fermentación anaeróbica, disponible en cantidades limitadas.
En el espacio, un tragaluz con techo de vidrio deja entrar luz natural y crea una atmósfera similar a la de un patio. El diseño alcanza incluso al baño, resuelto con una propuesta poco convencional, y el sistema de sonido recibió una atención especial: para el equipo, lo que se escucha es tan importante como el café y la arquitectura..
Con esta combinación, Chiamo busca ofrecer un pequeño refugio en medio del movimiento del centro, donde cada visitante pueda sentirse, en palabras de la marca, «un amigo de la familia».
Conocelo en San Lorenzo 385, Ciudad de Mendoza.
6. Nómade: la nueva parada de café y focaccias sobre la Ruta 40
La caseta llevaba más de diez años cerrada. Antes había sido un puesto de flores, pero Lautaro vio otra posibilidad en ese pequeño espacio sobre la Ruta 40, frente a la plaza San Martín de Malargüe. Cuando se lo contó a su amigo y futuro socio, la respuesta fue inmediata: “Ahí es”.

La idea venía tomando forma desde mediados de diciembre del año pasado, alrededor de las Sendas Culturales, los encuentros de los sábados donde emprendedores y artesanos montan sus puestos. Los dos amigos ya participaban desde otro rubro cuando Lautaro propuso empezar a vender sándwiches de focaccia. Siguieron las pruebas de pan en las cocinas de sus casas, buscando la receta con la que querían salir a vender.
El hallazgo de la caseta les dio un lugar y terminó de definir el formato: focaccias y café al paso, para llevar a la plaza, comer durante el recorrido o disfrutar donde cada uno prefiera. Así nació Nómade, un nombre que conecta con los viajeros que pasan por la zona y con sus propios creadores, dos amigos a los que les gusta viajar y estar en movimiento.
Pero el puesto también tiene otra función. Al reconocer la cantidad de personas que circulan por allí, decidieron convertirlo en un punto de información turística. Pintaron un mapa de Malargüe con los lugares que más les llaman la atención y detalles sobre la flora y la fauna de cada sitio. Una forma de compartir el territorio con quienes llegan y, de paso, ayudar a elegir el próximo destino. Abre todos los días, de 9 a 13 y de 16 a 23h.
Encontralo sobre la Ruta 40, frente a la plaza San Martín de Malargüe.





















