La escena gastronómica mendocina no se queda quieta. Entre nuevos espacios que abren sus puertas y proyectos que vuelven renovados, siempre hay algo para descubrir —y, sobre todo, para ir a probar.
En esta selección hay un poco de todo: desde un restaurante en Las Compuertas que combina fuego y raíces familiares, hasta un pequeño Japón que se instala en la provincia, pasando por un clásico que regresa a su esencia y una fábrica de cerveza que te invita a meterte en el detrás de escena. Cuatro propuestas distintas pero con algo en común: experiencias pensadas para disfrutar.
Coraje Mendoza: cocina argentina e italiana en Las Compuertas

En Las Compuertas está por abrir un nuevo restaurante que combina paisaje, fuego y una historia de fondo bien personal. Coraje Mendoza es el proyecto de Agustina Gandolfo y Lautaro Martínez junto a Grupo Broda, y funciona dentro de la bodega familiar Cittanina, en un entorno donde todo invita a bajar un cambio y quedarse un rato largo.
La propuesta apunta a descontracturar la experiencia clásica de bodega. Acá la idea es comer rico, compartir y disfrutar del momento. La cocina se mueve entre raíces argentinas e italianas, con pastas caseras, carnes al fuego y platos pensados para ir probando entre varios. Todo acompañado por vinos de la casa y vistas abiertas al piedemonte que hacen el resto.
El lugar abre de miércoles a lunes al mediodía, con carta y opciones de menú por pasos, y también se puede visitar la bodega con reserva previa. Un dato que le suma identidad: todo nace de un proyecto familiar que empezó casi de manera intuitiva, cuando la familia encontró en esa viña histórica de 1930 no solo un terreno, sino un espacio para construir algo propio.
Cocina Gardenia: volver al lugar de origen

Hay lugares que no importa cuánto cambien de dirección, siempre mantienen su esencia: Cocina Gardenia es uno de esos. Después de un tiempo funcionando en el Parque San Martín, el proyecto de la chef Ginella Mazzocca volvió a su lugar de origen, frente a la ciclovía, con un espacio renovado pero con la misma impronta que lo convirtió en un favorito en Mendoza.
La propuesta sigue girando en torno a sus ya conocidos platitos para compartir, con sabores que viajan por distintas partes del mundo y una carta breve que cambia todos los meses. Todo está pensado en base a productos de estación, con una fuerte presencia de opciones vegetarianas y veganas, y decisiones que le dan frescura al concepto, como reemplazar las gaseosas por limonadas y tés helados.
El clima del lugar es relajado, con cocina abierta, buena música y una atención impecable. Y hay un plus que sigue marcando la diferencia: la posibilidad de llevarte la experiencia a formato picnic y comer en el espacio verde de la ciclovía que tiene justo enfrente.
Lo encontrás en Palero 20 de Ciudad, de lunes a sábados de 19:30 a 23 hs.; sábados y domingos de 13 a 16 hs.
Katsu Roll: street japonés con identidad propia
Katsu, que funciona en los espacios de Chachingo en Dalvian y Luján, propone una versión más urbana y descontracturada de la cocina japonesa, inspirada en la street food asiática pero con técnica y oficio detrás.
La premisa es salir del sushi clásico de restaurante y llevarlo a un formato más ágil, visual y accesible. El espacio acompaña esa energía, con murales, faroles e iconografía japonesa que construyen una atmósfera vibrante y distinta dentro de Mendoza.
La carta se mueve entre rolls tradicionales y versiones más intensas y actuales, con influencias nikkei y guiños a la cocina peruano-japonesa. Se destacan opciones como el Roll Thai, el Ebiyen o el Spicy Roll, junto a entradas como las gyozas o el Kinoko (setas crocantes), y platos como el Kare Raisu o el Thai Ebi. Todo pensado para que no sea “un sushi más”, sino una propuesta con identidad propia. La coctelería, además, termina de completar la experiencia.
Conocé un pequeño Japón en versión street en Chachingo Dalvian y Chachingo TerraMalva (Luján). Sus horarios son de martes a viernes de 19 a 01 hs.; sábados de 12 a 16 y de 19 a 01 hs.; domingos (solo Dalvian) de 12 a 16 hs.
Tap de Factory: la birra desde adentro

En plena Ciudad, hay una nueva apertura que desplaza un poco el eje de lo que entendemos como salir a tomar una cerveza. Tap de Factory no es un bar ni una cervecería clásica: es una fábrica que abre sus puertas al público y te mete de lleno en el proceso, entre fermentadores, aromas y movimiento real de producción.
La experiencia va más allá de la pinta. Acá podés ver cómo se elabora la cerveza, recorrer los pasillos mientras todo está en marcha e incluso ir probándola en sus distintas etapas, desde fermentación hasta maduración. También ofrecen tours y la posibilidad de hacer tu propia cerveza junto a un equipo piloto. Además podés explorar estilos experimentales en un proyecto de barricas en desarrollo.
Todo eso convive con un taproom relajado, pensado para quedarse. La propuesta gastronómica acompaña con un formato simple y efectivo —panchos gourmet y papas— donde el combo estrella es el pancho Tap con su Juicy IPA “Sueños Jugosos”. Un lugar que busca convertirse en punto de encuentro cervecero, de esos a los que siempre dan ganas de volver.
Visitalos en Paso de los Andes 742 de Ciudad, de lunes a jueves de 12 a 1 hs.; viernes de 12 a 2 hs.; sábados, domingos y feriados de 18 a 2 hs.















